Aumento de Pantorrilla

Aumento de Pantorrilla

El Aumento de Pantorrilla se realiza mediante prótesis especiales, las cuales tienen una forma alargada o fusiforme. Son prótesis de gel de silicón elaboradas con la disposición alargada de la pantorrilla.

Se recomienda en casos de pierna flaca, o deforme por poliomielitis o por un accidente.

Aumento de Pantorrilla

El tratamiento de Aumento de Pantorrilla no trata sólo de colocar unos implantes y ya está: hay que planificar la operación. Nos fijamos en la forma de la pierna y la posición de las rodillas, la longitud y masa de los gemelos, la relación entre pantorrilla y tobillo y con muslo.

Cirugía para Aumento de Pantorrilla

Los riesgos más graves pueden ser el cambio en la sensibilidad de la piel de las piernas, algo raro, pero posible, con pérdida temporal o permanente de la sensibilidad.

La cirugía de implante de pantorrillas es una opción para hombres y mujeres, preferiblemente mayores de 21 años que, tras intentar aumentar el tamaño de los músculos de sus piernas y alcanzando el pico de su rutina de ejercicio, no logran un mayor desarrollo en ciertas áreas, ni los resultados esperados.

También puede ser posible una alteración de la cicatriz, aunque resulta muy poco común. Otro de los riesgos es la extrusión del implante, algo posible si falta una capa adecuada de tejido o si se produce una infección.

Tratamiento Post – Operatorio

En esta etapa del proceso de la operación, el paciente debe permanecer con un vendaje de compresión, hasta que el cirujano plástico lo indique.

A partir de los primeros tres días, después de esta intervención quirúrgica, el paciente podrá caminar, preferiblemente con la ayuda de muletas. También se recomienda, durante las seis primeras semanas, no realizar movimientos bruscos con las piernas y mucho menos, hacer ejercicio o deporte.

La recuperación puede tomar alrededor de una a tres semanas, para volver a caminar de manera fluida y sin ninguna clase de apoyo. Sin embargo, se recomienda estar en reposo durante los primeros días, posteriores a la operación.

Una semana después del procedimiento, es importante hacer movimientos muy suaves de piernas, indicados por el cirujano plástico, como terapia de adaptación al cambio.