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¿Quieres tener un “booty” como el de J.Lo?

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Experimentados cirujanos plásticos nos hablan de las opciones para el aumento del área de los glúteos.

Cantantes como Jennifer López, Nicki Minaj, Iggy Azalea y Beyoncé no solamente son muy admiradas por su talento, sino también por su aspecto físico. Sus curvas sensuales y su trasero predominante son cualidades que estas celebridades han sabido aprovechar muy bien y han creado en otras mujeres el deseo de lucir una silueta más pronunciada y definida, llevándolas hasta las oficinas de los cirujanos plásticos.

En el 2013 las cirugías de implantes de nalgas y transferencia de grasa a esa área aumentaron en un 58% con relación al año anterior, y en el 2014 el aumento continuó, de acuerdo con la Sociedad Estadounidense de Cirugía Plástica Estética.

“La región glútea es importante cuando se percibe la figura de la persona para aumentar su atractivo. Cuando no es pronunciada surge un problema estético de percepción de imagen propia que, una vez se aumenta, produce a su vez un aumento en la autoestima. Somos víctimas de los estándares de la belleza, según lo perciben los medios que presentan personas con cintura menos ancha que la cadera como el ideal”, señaló el cirujano plástico, Carlos Portocarrero.

Existen dos formas conocidas y médicamente aceptadas para lograr el objetivo de un trasero más grande: implantes y transferencia de grasa. Cada una de estas técnicas tiene sus ventajas y desventajas, lo que por años ha creado un debate entre los cirujanos plásticos que avalan cada una de ellas.

Cabe destacar que, no importa el método seleccionado, son los cirujanos plásticos los profesionales de la salud capacitados para llevar a cabo este tipo de tratamiento.

Nalgas de silicón

Los implantes permiten levantar y crear un aumento en el área de los glúteos utilizando silicón semisólido que vienen en una variedad de tamaños y formas. Portocarrero confía en la efectividad de los implantes como la mejor opción para lograr el resultado esperado.

El galeno recordó que en los 70 y 80, a falta de métodos para aumentar el área de los glúteos, algunos cirujanos utilizaban el implante diseñado para los senos, esto con resultados peligrosos y poco fiables. La demanda por un procedimiento que ayudara a lucir uno trasero más grande llevó a compañías a crear los implantes de glúteo, que luego de ser aprobados por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en ingles), llegaron al mercado cerca del 2001.

“Antes se conseguían otros que eran ovalados como la suela de un zapato. Producía una nalga sin mucha proyección. Esos implantes, debido a la necesidad, han ido evolucionando. Hay una compañía, llamada AART, que fue haciendo estudios anatómicos y de forma para producir un resultado más cosmético que generara una nalga más redonda”, explicó Portocarrero, quien añadió que actualmente hay diversos tamaños y estilos de implantes diferentes que se pueden ajustar a la anatomía y necesidad del paciente.

Para poner los implantes se hace una incisión entre ocho y 12 centímetros por el lado interior de la nalga, la cual luego se cierra y se dejan unos drenajes por varios días. Hace unos años estos implantes se colocaban detrás del músculo “gluteus maximus”, pero por este ser bastante compacto se hacía difícil el procedimiento. Ahora el implante se pone debajo de la fascia (encima del músculo) o levemente en el músculo, lo que según Portocarrero ayuda a producir un resultado mejor.

“Por lo general acompañamos los aumentos de glúteos con implante de acuerdo a la necesidad, le añadimos una liposucción de la cintura y a veces de la espalda para que esté en armonía con la nueva forma de la cadera y de la nalga. En el primer año se va a sentir un poco duro y firme porque el cuerpo reacciona poniéndose duro, pero después se ablanda”, mencionó Portocarrero.

La recuperación para quienes se someten a este procedimiento es de unas dos semanas. Durante ese tiempo el paciente debe dormir boca abajo para no poner presión a la región operada. En ese periodo se debe usar una faja especial para ayudar a moldear el área.

El experimentado cirujano defendió el uso de implantes y opinó que es una opción mejor que la transferencia de grasa, pues resulta más exitosa y permanente. Contó que muchas de sus pacientes ya optaron por aumentar sus glúteos con grasa corporal y no les funcionó, en ocasiones porque las células de grasa no se pegaron al tejido y murieron, mientras que otras veces el resultado no fue igual en ambas nalgas.

“En los pacientes de implante de silicón el resultado produce un estado de satisfacción de un 97%. Mientras que Constantino Mendieta, un cirujano de la Florida experto en transferencia de grasa, dice en su libro que con transferencia de grasa el éxito es de 63% después de múltiples transferencias de grasa”, enfatizó Portocarrero.

Una opción más sencilla

Para algunos cirujanos, el aumento de glúteos utilizando grasa del propio paciente es la opción más sencilla que existe en la actualidad. Los cirujanos plásticos Luis Rodríguez Terry e Ian Marrero mencionaron que la mayoría de las mujeres que llegan a sus respectivas oficinas buscando este procedimiento optan por hacerse una abdominoplastia o una liposucción y utilizar esa misma grasa en los glúteos, logrando una silueta más estilizada.

“Hoy en día casi todos los aumentos de glúteos se están haciendo con transferencia de grasa, con los resultados más naturales y con menos reacciones adversas. No hay que removerlos, no hay cicatrices visibles y el beneficio añadido es que estamos removiendo grasa de áreas donde no la queremos y poniéndola donde la queremos”, dijo Rodríguez Terry.

Una vez se extrae la grasa del cuerpo, se separan esas células de grasa que están vivas, se preparan por medio de un centrifugado y se vuelven a inyectar en el cuerpo, pero esta vez en el área deseada.

“Con las técnicas nuevas, un 60 a 70% de la grasa se retiene y esa grasa es permanente. Hoy en día son pocos los casos en que se usan implantes, una persona que no tenga grasa para transferir es el caso en que usualmente se requiere el implante”, explicó Rodríguez Terry.

Por su parte, Marrero mencionó que algunos de los beneficios de la transferencia de grasa, contrario al método de implantes, es que por tratarse de tejido del mismo paciente hay menos probabilidad de rechazo, menor riesgo de infección y el sangrado. El cirujano también afirmó que, aunque se trata de un procedimiento ambulatorio, se realiza en sala de operaciones utilizando anestesia general. El periodo de recuperación es de menos de una semana y el paciente puede someterse a él más de una vez, dependiendo del resultado que desee obtener.

Lo que debes saber antes de tomar la decisión

La Sociedad Americana de Cirujanos plásticos explica en su página de internet plasticsurhery.org que toda persona que decida someterse a un aumento de glúteos debe conocer los riesgos a los que se expone ante una intervención como esta.

Cuando el aumento se realiza utilizando implantes, los riesgos más comunes pueden ser infección, sangrado, cicatrices, nervios dañados, endurecimiento, movimiento de los implantes, acumulación de fluidos, presión sobre el nervio ciático, una mala cicatrización de la herida que deje los implantes expuestos y haya que sacarlos, además de los riesgos usuales de la anestesia.

Por otra parte, cuando se trata de aumento de glúteos por transferencia de grasa, los expertos de la Sociedad advierten sobre la posibilidad de sufrir problemas como pérdida excesiva de sangre, coágulos de sangre, moretones, trombosis, complicaciones cardiacas o pulmonares, la posibilidad de tener que someterse otra vez al tratamiento para lograr el resultado esperado, entumecimiento, dolor, infecciones, complicaciones durante la liposucción del área del cuerpo donde se extraerá la grasa, asimetría, quistes de grasa, hematomas, estrías, celulitis, embolia de grasa si la inyección entra en el torrente sanguíneo, necrosis grasa, e igualmente, las complicaciones relacionadas con la anestesia.

Todos estos posibles riesgos deben ser discutidos entre el médico y el paciente antes de realizar cualquiera de los procedimientos.

Fuente: primerahora.com